Este aparato no tiene su origen en México, ni nuestro continente, más bien procede del continente asiático. El asador vertical es utilizado tradicionalmente desde la India hasta Grecia para cocinar carne de carnero.
Los platillos populares en Asia preparados con este instrumento no son diferentes a los que se preparan aquí, consisten básicamente en carne asada que se come con algún tipo de pan en compañía de aderezos y guarniciones.
¿Cómo llegó a México?
Este aparato, tal cual se conoce ahora, fue creado en el siglo XIX por el turco Iskender Efendi y su abuelo, quienes buscaban una forma de obtener el mismo tipo de cocción en un espacio menor.
La fuerte migración del oriente a finales del siglo XIX y principios del XX, trajo consigo a México una nueva riqueza de sabores y tradiciones que darían origen al tan afamado Taco al Pastor.
Esta nueva propuesta gastronómica surgió con el nombre de “tacos árabes”, que se servían en pan árabe o tortilla de maíz, acompañados de salsa de chipotle. Este platillo tuvo tanto éxito que poco a poco otras personas comenzaron a imitar la receta, dando lugar a variantes de la original.
Una vez que este novedoso aparato salió de Puebla, surgieron nuevas propuestas para preparar la carne, que dieron lugar a: los tacos al pastor. De esta forma, el asador vertical se nacionalizó y la receta se hizo famosa.
¿Y los tacos al pastor?
La Bola o Trompo de Pastor, llamado así por su forma esférica y por su similitud al tradicional juguete mexicano, se forma de la colocación cuidadosa de delgados filetes de cerdo, previamente marinados y sazonados con ingredientes milenarios en un asador vertical.
El nombre “Al Pastor” viene del término pastorear, ya que originalmente la carne que se cocinaba en los asadores verticales eran para cocinar carne de carnero principalmente. En la actualidad a las personas dedicadas a hacer estos tacos se les llaman “Pastoreros”, siendo que la técnica, aunque es la más popular al imitar, no es sencilla de preparar correctamente.
La carne se cocina uniformemente girando en el asador vertical bajo los cuidados de un experto “Pastorero” cuya tarea es cuidar que la carne se cocine bien, sin perder la suavidad que se caracteriza al cerdo.
Ahora ya lo sabes, los tacos árabes son más de Puebla que del Oriente.






















